La relación Metodología – Estrategia.

La relación Metodología – Estrategia.

 

Por José Miguel Hernández Mederos

 

El presente artículo pretende ser una contribución personal al debate de la Comisión de Estrategias, el cual considero necesario y urgente.

 

 

Dentro del proceso Foro Social Mundial, tanto el trabajo de la metodología como el de la estrategia, están directamente asociados a las dinámicas políticas, pretendidas y necesarias.

 

En este sentido, el trabajo de la metodología se interpreta en tres dimensiones fundamentales, íntimamente relacionadas entre si:

 

a) Según los escenarios donde se desarrollan los diferentes momentos del proceso. En ello debemos tomar en cuenta diversos elementos, tales como: las culturas políticas, sociales y económicas de la región y lugar especifico, los niveles de conflictivilidad existentes, el grado de desarrollo de las organizaciones y movimientos sociales, así como sus dinámicas de luchas. Igualmente en ello tiene mucho que ver el sentido de la expansión, visto como un hecho necesario encaminado a instalar e enraizar el proceso foro en diferentes partes del mundo, sirviendo el mismo en algunos casos, como motor impulsor e instrumento articulador y dinamizador de las luchas sociales.

 

b) Según el desarrollo del propio proceso. Para ello, el proceso Foro Social Mundial ha de contar con una arquitectura tal que permita cumplir con los principios que le animan, de ahí el valor y aporte que desde la metodología se le imprima a cada momento de manera coherente con los escenarios y las estrategias.

 

c) Según la coyuntura que acompañe el proceso. La coyuntura representa un factor de extrema importancia toda vez que la misma se asocia al criterio estratégico que ha de requerir el proceso. En la misma se involucran las necesidades y exigencias de las luchas, las condiciones en que estas se desarrollan, los actores que participan y de manera particular el diagnostico y perspectiva de dicha coyuntura, así como la construcción de alternativas a la misma.

 

Es precisamente en la consideración de la coyuntura donde ha de expresarse la relación Metodología – Estrategia, si tomamos en cuenta como definición que, la metodología constituye la forma, los medios, la herramienta para interpretar los objetivos estratégicos, según las coyunturas y culturas políticas, y los escenarios donde se manifiesta el proceso foro.

 

El proceso Foro Social Mundial se concibe como una nueva forma de hacer política, caracterizado por su diversidad temática y participativa, por su apertura a toda manifestación que expresa la oposición y confrontación a los males que agreden la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y la justicia social en general, pero aún con esa voluntad queda incompleto como proceso cuando ante el relanzamiento – reconfiguración permanente del hegemonismo del sistema capitalista, no se ha logrado atemperarlo a los tiempos reales. Las velocidades entre relanzamiento – reconfiguración y desarrollo del proceso no han contado con el equilibrio necesario. Constantemente surgen nuevas formas y vías de opresión y pretensiones hegemónicas, ante las cuales las reacciones y capacidades de respuestas, desde las perspectivas del foro, aún no logran equipararse, de ahí que para quienes destinan cuantiosos recursos humanos y energías a las luchas, el proceso Foro Social Mundial se vuelve “improductivo”, por su reiteración y carencia de propuestas propias, convocatorias y acciones concretas, constituyendo ello una demanda creciente para los movimientos sociales reales1, anhelando la esperanza de contar con un escenario que ofrezca opciones verdaderas de articulación y aglutinación en aras de globalizar la resistencia, el enfrentamiento y las alternativas. En ese mismo sentido y en la perspectiva de ser coherente con los tiempos que se viven, políticamente se le reclama al proceso foro una mayor radicalidad que trascienda las fronteras de un enfrentamiento al modelo neoliberal, dotándolo de un carácter abiertamente anti-capitalista, anti-sistémico, entendido ello como la verdadera causante de los problemas actuales.

 

Bien es cierto que el proceso Foro Social Mundial no ha sido ajeno a los crecientes reclamos en dicho sentido, variados han sido los intentos por resolverlos, sólo que él ha estado atrapado en concepciones y reglas que no han evolucionado en el tiempo y la coyuntura de la manera necesaria.

 

Esos variados intentos por dar respuesta a las exigencias y necesidades de los movimientos sociales y sus luchas han centrado su atención en propiciar una mayor diversidad y principalmente buscando soluciones de carácter metodológico o no en la estrategia misma. Es algo así como intentar curar una afección profunda con aplicaciones cutáneas, cuando su origen está en la estructura ósea.

 

Las reiteradamente cambiantes formulaciones y estructuras metodológicas que se vienen aplicando al proceso foro y sus momentos de encuentro, han estado plagadas de críticas e insatisfacciones por parte de quienes son protagonistas directos de las luchas sociales. Aún siendo justo reconocer aciertos y desaciertos en ello, según su grado de desarrollo, sus necesidades de lucha y sus posibilidades de resistencia, enfrentamiento y capacidades de construir alternativas, para algunos resulta suficiente el actual estado de desarrollo del proceso, para otros cuyas exigencias son mayores, no.

 

Por sus implicaciones, esta polémica requiere de mayor debate, partiendo de respondernos la interrogante siguiente, entre otras:

 

¿Apostamos a dinamizar y hacer el proceso Foro Social Mundial más utilitario para las luchas sociales y sus actores, por la vía de soluciones metodológicas o enfretamos el asunto desde la transformacion estratégica?

 

Respondernos en tal sentido nos sitúa ante nuevos desafíos.

 

Si las soluciones metodológicas no han brindado la respuesta esperada, ello nos lleva a comprender con mayor claridad la necesidad de una transformación estratégica, implicándonos en un oportuno y necesario relanzamiento del proceso Foro Social Mundial.

 

El Seminario “10 años después: retos y propuestas para otro mundo posible”, realizado en el pasado enero en la ciudad de Porto Alegre, Brasil, nos significó un trascendental momento de auto-examen para el proceso foro. En ese mismo sentido, las reuniones de Comisiones y la propia reunión del Consejo Internacional desarrolladas en mayo en la capital de México, han sido la oportunidad de iniciar una etapa de reflexión dirigida a dicho relanzamiento, en sintonía coherente con el auto-examen de Porto Alegre, donde algunos salimos con una conclusión: “lo estratégico representa el objetivo principal y necesario, y lo metodológico tiene cada vez más que jugar su papel como herramienta para su concreción”. Ello si queremos realmente darle al proceso foro sentido utilitario para los movimientos sociales y sus luchas.

 

¿Cómo lo hacemos?

 

En lo personal, con mayor, menor o ninguna coincidencia con otros, considero que debemos transformar el criterio de que una cada vez más creciente concurrencia a los momentos de encuentro dentro del proceso es sinónimo directo de rotundo éxito, por el contrario, hemos visto a lo largo de 10 años como en virtud de la diversidad y la amplitud, se sacrifica la mayor atención a temas urgentes del diagnóstico/coyuntura y su enfrentamiento. Podrán algunos considerar que la solución de ello no es responsabilidad del proceso foro, sino de quienes actúan dentro del mismo, eso es verdad, pero lo cierto es que los esquemas metodológicos aplicados no dan la posibilidad de ello, por carecer precisamente de contemplar lo estratégico como elemento central, así como estar regidos por principios y reglas que limitan esa necesidad, sin tomar en cuenta de manera medular, las exigencias de una coyuntura cambiante en el tiempo. Por dichas razones coincido con quienes piensan que debemos darnos espacios más pequeños de foro, que nos permitan concentrarnos en aquellos objetivos temáticos que más interesen para las luchas sociales y que tomen en cuenta sus exigencias, coyuntura y escenarios, permitiendo llevar al proceso hacia convertirlo en un espacio global de visibilizacion y articulación de acciones y políticas referidos a temas y necesidades políticas actuales, todo ello sin convertirlo en un amplificado proceso de foro social temático; estos últimos tienen su rol que jugar dentro del proceso.

 

El proceso Foro Social Mundial necesita de revitalizarse, de reanimar su identidad propia, aún al costo de apartarnos de algunas concepciones que le animaron en sus inicios.

 

El proceso Foro Social Mundial necesita permanentemente parecerse a su tiempo y en ello TODOS tenemos responsabilidades.

 

El proceso Foro Social Mundial no somos los “operadores políticos” que representamos a nuestras respectivas organizaciones y movimientos. La esencia del proceso Foro Social Mundial son las luchas sociales que tienen lugar en todas partes, con sus modalidades propias y con la participación de los actores necesarios y capaces de darlas.

 

A los que hemos permanecido junto al proceso foro y hoy nos involucramos en la construcción de sus rumbos y destinos, nos asiste la responsabilidad de llevarlo por la mejor ruta, según las necesidades y exigencias que nos imponen las luchas frente al sistema capitalista, principal y común responsable de las causas por las que luchamos.

 

 

 

 

 

23/05/2010

1 Entiéndase “movimientos sociales reales” por aquellas organizaciones y movimientos que cuentan con bases y capacidades de movilización a las mismas.