II Asamblea General de la Red Mundial de los Derechos Colectivos de los Pueblos

Forum Social Mondial 2011 – Dakar (Sénégal)

Du 6 au 11 Février

 

Assemblée de Convergence pour l'Action

11 Février

 

Después de varias sesiones de estudio y discusiones, los participantes a la reunión organizada en el espacio de los Derechos Colectivos de los Pueblos durante  Forum Social Mundial en Dakar (Senegal) declaran  que:

1 - Las conclusiones que  habían ratificado los participantes en la creación de este espacio en la reunión anterior del Forum Social Mundial en Belem do Pará (Brasil) en 2009 siguen siendo de actualidad. Durante estos dos años, en cualquier parte del mundo, los derechos colectivos de los pueblos no han dejado de ser atacados o  negados, ya sea por ignorancia de su significado, o  porque su cumplimiento implicaría un cambio profundo en el orden establecido.

Un cambio que el orden establecido no está dispuesto a poner en práctica porque alteraría las  competencias y los poderes  que garantizan este orden y proporcionan unos beneficios. Todavía más: el hecho de no  tener en cuenta o una consideración insuficiente de los derechos colectivos de los pueblos en los debates sobre los proyectos que otro mundo es posible, constituyen  los obstáculos que nos impiden acercarnos a este horizonte de los derechos colectivos de que este mundo es posible..

Predomina, incluso en las sociedades avanzadas y las mentalidades dichas  progresistas , la falta de conciencia o de  cultura democrática que permiten  situar  los derechos colectivos de los pueblos como una prioridad que impediría responder  a los grandes desafíos a los cuales se enfrenta  la humanidad  hoy.

Esta situación hace , por ejemplo, que la afirmación y la reivindicación  del derecho fundamental a la autodeterminación de los pueblos marginados sigan siendo interpretadas no como una obligación positiva aplicable por principio, sino mas bien muy a menudo como una expresión alienante y transgresora del nacionalismo o como una excepción, en función de la persona a quien abarca y se refiere la situación o  el ejercicio.

Del mismo modo, en la situación actual, defender el derecho a usar su propio idioma por los pueblos a los que se les  ha prohibido o reducido es considerado como una actitud agresiva contra el universalismo y abierta a la solidaridad sin fronteras.

Del mismo modo, en la situación actual, la defensa del derecho a usar su propio idioma por los pueblos a los que se les  ha prohibido o reducido es considerada como una actitud agresiva contra el universalismo y a la apertura a la solidaridad sin fronteras.


2 - A pesar de estas realidades negativas, en los últimos dos años hemos visto avances en la consideración de los derechos colectivos de los pueblos y en su practica o aplicación.

En África en particular, en todo el continente, han surgido o se han fortalecido los movimientos de emancipación colectiva de los pueblos que siguen sufriendo el legado de los colonizadores europeos, y hoy gracias a las antiguas políticas neocoloniales anteriores toman cuerpo nuevos poderes  que les manejan.

A pesar de que las acciones de estos movimientos encuentran muy a menudo como respuesta  una represión de lo más sangrienta, las armas, dichos movimientos se las arreglan para despejar los caminos que conducen, a falta de tener algo mejor, al diálogo y la negociación con referencia a los derechos colectivos que anteriormente se consideraban como derechos emergentes, que no excluyen a nadie, constituyendo  un bien para todos.


En esta  dirección los partidarios del diálogo y la negociación desean enriquecer una critica aguda al proceso de la descolonización del que hoy celebramos el quincuagésimo aniversario, en el sentido de cómo se logró la descolonización que ha tomado forma en los territorios africanos a través de la imposición de convencionales Estados naciones,  con divisiones y fronteras arbitrarias , en detrimento de los derechos de muchas comunidades que siempre han vivido allí.

3 - Más concretamente, a la luz de la universalidad de los derechos colectivos de los pueblos, se ha puesto de manifiesto que muchas fronteras de los estados naciones nuevos en África, limitada por los antiguos colonizadores, se utilizan para romper o debilitar los vínculos de la identidad y de la unidad interna de los diferentes pueblos.

Además, la superposición de estados naciones por encima de los pueblos existentes ha hecho que muchos de estos mismos hayan sido marginados o se conviertan en peones al servicio de los organismos de los  nuevos  poderes, copiando los modelos  legales y las formas institucionales de los estados naciones europeos.

Sin embargo, a lo largo de los pasados años, en los nuevos estados naciones  africanos, han podido ser capaces de construirse como  comunidades que se presentan  hoy en día como naciones soberanas y son reconocidas institucionalmente a nivel internacional. Hasta ahora, los pueblos africanos, en su  gran mayoría  han sabido mantener  la conciencia de su identidad propia e intransferible. Son ellos los que han manifestado en su gran mayoría su apoyo a la tan denostada Unión Panafricana, pero respetuosa con las diferencias, la pluralidad de lenguas y culturas distribuidas en el continente.

Son estos mismos pueblos,  que mantienen la distinción entre los interlocutores, los que retienen la misma dignidad humana y con  su nombre defienden el principio de igualdad necesario e  indispensable para la convivencia democrática y la paz.

En última instancia, son los pueblos africanos que están a la vanguardia de la gran riqueza humana y África es la portadora de  valores de un mundo que en parte se incorpora a la ecología humana, y a la alternativa de otro mundo, frente al de la autodestrucción.

4 – En efecto,  la relación entre los estados naciones  formados y los pueblos  que les engloban total  o parcialmente, es a menudo una relación tensa. Muchos de nuestros interlocutores pertenecientes a los pueblos de África nos ayudan a resolver este problema de forma pacífica.

Ellos disciernen con precisión, por un lado, dónde se imponen las funciones de los estados naciones y cuáles son sus limitaciones en términos de respeto de los derechos humanos, reducidos a su dimensión individual. Por otro lado, estos mismos interlocutores perciben  el grado en el cual el respecto a los derechos colectivos de los pueblos se garantiza para que sea capaz de desarrollar plenamente los derechos individuales de sus miembros.

La lucidez que revelan estos diagnósticos no nos  conducen por lo tanto a una confrontación entre los estados naciones y los pueblos sino a encontrar soluciones a la síntesis de las funciones específicas de los estados naciones de un lado y de los pueblos por otra lado, recurriendo a la vía de los derechos humanos.

El esfuerzo para abrir canales de entendimiento entre los Estados naciones  y pueblos facilitará, sin duda, la reestructuración del continente africano a partir de modelos de organización propia, más  adaptados a la realidad africana y  menos calcados  de los  modelos importados de Europa y más conforme a las exigencias de la respuesta a la globalización.

En definitiva  este esfuerzo tiende a una mayor armonía entre el desarrollo y la comprensión de la doble dimensión de los derechos humanos colectivos e individuales. Esta forma de analizar la doble dimensión de los derechos humanos es un punto de referencia fundamental,  no sólo para los pueblos de África, sino también para los pueblos de otros continentes. La misma percepción  que había sido constatada en el período de sesiones del Forum Social Mundial en Belem do Pará, en 2009, especialmente en los discursos de los representantes de las comunidades indígenas o nativos americanos.

5 - Estos son hechos importantes que nos invitan a profundizar, incluyendo el significado y el alcance de los derechos colectivos, que no se toman suficientemente en cuenta al considerar la manera de construir otro mundo posible.

De hecho, tenemos que ampliar más la conciencia de que los derechos colectivos de los pueblos no es un concepto ideológico abstracto.

Al revés, son la fuente pública de las normas del derecho público internacional ya afirmada por el conjunto de las organizaciones internacionales establecidas a nivel mundial o regional.

Disponemos de las declaraciones de principios, resoluciones y acuerdos adoptados por estas organizaciones, tanto en lo que respecta al cumplimiento de:

 
-El Derecho a la  tierra y a su  medio ambiente por parte de los pueblos autóctonos.

 
-El Derecho a expresar su identidad propia a través de su lengua y cultura, que no permita ninguna discriminación.

 
-El Derecho inalienable de cada uno de estos pueblos a la autodeterminación.

Sólo el poder y la resistencia de los estados naciones  a aplicar correctamente las normas que sus representantes han adoptado en estas organizaciones constituyen un verdadero problema.

Principal generador de  conflictos y enfrentamientos, en definitiva,  se convierte  en un obstáculo fundamental para el establecimiento de la paz universal. Ahora bien, esta es la Paz que deseamos que se establezca entre todos los seres humanos y por la que tenemos la intención de actuar.

6 - Por lo tanto, necesidad de promover acciones y debates para apoyar la política orientada hacia la construcción de un orden mundial capaz de acercarse a las posiciones de ciertas realidades humanas que serían una fuente de conflicto hasta que no se  resuelvan  los problemas fundamentales que plantea el "orden establecido" en vigor en el mundo.


En este sentido, queremos destacar el valor de algunos avances y progresos , según los cuales, por mínimos y  bajos que sean , parece que mucha gente ya había tomado conciencia de la importancia de los derechos colectivos, tanto como una articulación esencial de la democracia, como un  principio fundamental para construir sobre sólidas y profundas raíces la emancipación y la liberación de  la sociedad humana en toda su diversidad.

 

7 - En el ámbito de este progreso, hay que felicitar  la apuesta que fue la creación de una iniciativa, que ya ha cumplido un año de existencia, a raíz de las decisiones tomadas por aquellos que hacen vivir el espacio de los derechos colectivos de los pueblos del Forum Social Mundial en Belem do Pará.

Esta iniciativa se llama, y no podía ser de otra manera: la Red Mundial para los Derechos Colectivos de los Pueblos, que está consolidándose y creciendo.


Sus miembros fundadores y  miembros afiliados  aprovechan la oportunidad ofrecida por el Foro Social Mundial en Dakar 2011 para invitar a todos los participantes a colaborar en su promoción, mediante la participación y adhesión de más socios y la promoción de las  actividades programadas.

 

8 - Más específicamente, las actividades de esta red  han priorizado las conferencias y los debates, dirigiendo su mirada hacia el futuro, y  han acordado  las siguientes conclusiones, más concretas, tomadas en el espacio  de los Derechos Colectivos de los Pueblos que el FSM Dakar 2011 ha puesto a nuestra disposición:

 

8.1: Tenemos que seguir trabajando, aprovechando las inmensas posibilidades de contacto y la intercomunicación que nos ofrece  Internet y las nuevas tecnologías. Por eso,  pedimos como prioritario a las asociaciones que se conecten de inmediato en este sistema de relaciones y proponemos que creen los medios más eficaces para convertir la red en un poderoso grupo de presión que es claramente visible en los principales medios de comunicación virtual.


8.2: Tenemos que desarrollar de manera coordinada  la plataforma virtual entre  los pueblos marginados, basada sobre el tema de la reivindicación del respeto de sus derechos colectivos, para establecer una guía  de los pueblos  que se encuentran en esta situación. Por ahora, nuestro trabajo debe consistir en la recogida de  la información necesaria para que esta guía sea la más completa le y actualizada posible y que se pueda enviar a las asociaciones e instituciones de los pueblos  potencialmente interesados.


8.3: Es necesario revitalizar los debates en torno a la Carta de la Red Mundial para los Derechos Colectivos de los Pueblos, teniendo en cuenta que deben registrarse  en la temática  actual que trata de la crisis de  civilizaciones, el choque de civilizaciones y el diálogo entre civilizaciones. La atención debe centrarse en la agenda que estructura  las  investigaciones  y las  discusiones en torno a este tema, de gran importancia  en la actualidad. De hecho, este tema se refiere a la humanidad entera.

 


Sin embargo, la cuestión de los derechos colectivos de los pueblos en general, no aparece en dichas agendas. Por lo tanto, es esencial trabajar para que esta cuestión se ponga en ella.

En la crisis o choque de  civilizaciones, destacamos como temas que deben ser discutidos:

 
 -El cuestiona miento de la pertinencia del modelo político-institucional que constituye el estado nación occidental. 


-Su incapacidad para reconocer y mucho menos  respetar los derechos humanos  individuales  y colectivos, obligando a algunos pueblos a usar su legítimo derecho a la resistencia.

-Su obstinación en no admitir la diversidad de lenguas, culturas e identidades nacionales como factores de valores de  igualdad  y valores de unión entre los diferentes individuos y las comunidades humanas.


-El impacto considerable sobre el buen vivir de los pueblos y el poder disfrutar con tranquilidad  de los espacios  y de las tierras donde  viven debido a la sobre explotación de la riqueza original de minerales, o vegetales en el planeta, para el beneficio exclusivo de las estructuras capitalistas de las multinacionales y  generador de crisis económicas y monetarias  recurrentes.


8.4: Tenemos que promover la reflexión sobre la ruptura que plantea la globalización y sus consecuencias,  analizar la forma en que puede convertirse en una oportunidad para devolver su plena dimensión a los derechos colectivos de los pueblos para desembocar en un mayor consenso social sobre la necesidad de su ejercicio efectivo.

8.5 : Debe realizarse una profunda reflexión sobre el sentido actual del espacio "sin fronteras" en el que se desarrolla la vida humana , el sentido bien ilustrado en la experiencia africana del Postcolonialismo a través de las divisiones actuales y el sentido de las reivindicaciones de los pueblos  para superarlas.

En el proceso de reapropiación del espacio, tenemos  que centrar nuestra atención sobre  los medios  para lograr realizar la solidaridad entre todos que trabajan para preservar el entorno natural y los territorios de los pueblos, necesarios para su supervivencia, con este compromiso junto a los movimientos de protección y defensa del medio ambiente en todo el mundo y, más concretamente, con los presentes en el Forum  Social Mundial en Dakar.

8.6: Tenemos que impulsar el debate sobre las identidades colectivas humanas para apreciar mejor hoy en día la forma en que pueden coexistir, si deben estar en diferentes niveles y funciones, si deben ser exclusivas o no, etc.

En la misma línea de pensamiento, debemos profundizar en nuestra posición de determinar cómo, en un mundo que tiende a homogeneizar, es preciso proteger los derechos lingüísticos y culturales de todos los pueblos sin excepción.

Afirmamos que cada lengua y la cultura es digna del mismo respeto, ya que cada una es una expresión de la igual dignidad de cada persona que la expresa, a pesar de que algunas lenguas y  culturas tienen una dimensión práctica e internacional y otras tienen unos ámbitos más o menos reducidos o incluso locales.


Cada una de estas lenguas y culturas es sin duda un elemento de la riqueza del patrimonio cultural universal.

9. En conclusión, los participantes en el ámbito de los Derechos Colectivos de los Pueblos se comprometen a trabajar en la plataforma de la Red Mundial por los Derechos Colectivos de los Pueblos, para preparar la próxima reunión del Foro Social Mundial, el Foro de Mesopotamia, que se celebrará próximamente.